Fernando de Jesús
La lucha por la Independencia de México culminó el 27 de septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante, encabezado por Agustín de Iturbide, entró a la Ciudad de México después de haber acordado los Tratados de Córdoba con Juan O’Donojú, último jefe político superior de la Nueva España.
Cada 15 de septiembre se celebra el Grito de Independencia y al día siguiente se conmemora la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México. Sin embargo, la verdadera consumación de la Independencia no ocurrió en ninguno de esos dos días.
Con la entrada triunfal del ejército a la capital se considera consumada la Independencia. Al día siguiente, el 28 de septiembre (como hoy 28/09/2026), se firmó el Acta de Independencia del Imperio Mexicano.

Sin embargo, no existe una festividad nacional de la misma magnitud durante estos dos días. La tradición de celebrar la Independencia durante la primera quincena de septiembre se consolidó desde los primeros gobiernos del México.
Aunque muchas personas creen que la celebración del 15 de septiembre fue una decisión de Porfirio Díaz para hacerla coincidir con su cumpleaños, la historia es más compleja. Durante el gobierno de Guadalupe Victoria se estableció una celebración oficial de la Independencia para el 16 de septiembre de 1825, con actividades cívicas. Posteriormente, en 1836, durante el gobierno de Miguel Barragán, se realizaron ceremonias para conmemorar el Grito de Dolores.
En 1845, durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna, la celebración comenzó a trasladarse a la noche del 15 de septiembre, con el propósito de realizar el acto del Grito a las once de la noche.
El aporte de Porfirio Díaz a esta tradición estuvo relacionado, entre otras cosas, con el traslado del esquilón San José, la campana original del llamado de Miguel Hidalgo, desde Dolores Hidalgo hasta Palacio Nacional, donde comenzó a utilizarse durante las celebraciones patrias.
Pero entonces, ¿por qué ningún gobierno ha convertido el 27 o el 28 de septiembre en la fecha principal de la celebración de la Independencia?
Una posible explicación se encuentra en la figura de Agustín de Iturbide, cuya imagen histórica ha sido objeto de controversia. A pesar de haber encabezado el Ejército Trigarante y de haber desempeñado un papel fundamental en la consumación de la Independencia, posteriormente se convirtió en emperador de México y disolvió el Congreso. Terminando exiliado y posteriormente fusilado.
En cambio, el otro libertador, Vicente Guerrero, es recordado como uno de los héroes de la Independencia, a pesar de dar el primer golpe de Estado en nuestro país.
Entonces, ¿cuál debería ser considerado el verdadero día en que México nació como país independiente?

El 28 de septiembre no solo representa la victoria de Iturbide ni de un grupo de insurgentes. Representa también el momento en que distintos sectores y antiguos adversarios políticos y militares coincidieron en la construcción de un nuevo país.
Por eso, quizá valdría la pena preguntarnos si el 15 y el 16 de septiembre deberían ser las únicas fechas que recordamos cuando hablamos de nuestra Independencia.


