SOMBRAS DEL TIEMPO/ Macartismo y la cacería de brujas

SOMBRAS DEL TIEMPO/ Macartismo

Fernando de Jesús

Durante el programa oficial “Derecho de Réplica” del 12 de agosto de 2026, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, presentó un análisis sobre un supuesto ecosistema de amplificación digital contra la Cuarta Transformación, enlistando a diversos medios de comunicación, periodistas y políticos críticos al gobierno.

El listado expuesto en el espacio incluyó a varios de los principales medios informativos del país, así como a analistas y comunicadores.

Medios de comunicación: El Universal, Reforma, Latinus, Aristegui Noticias…

Periodistas y comentaristas: Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leiva, Denise Dresser, Carmen Aristegui…

Estos fueron algunos de los nombres más reconocidos; sin embargo, las respuestas no se hicieron esperar y diversos críticos relacionaron este ejercicio con listados elaborados por gobiernos autoritarios.

Tras la polémica, usuarios en redes sociales y periodistas recuperaron un video de octubre de 2021 cuando Sheinbaum era Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. En aquel momento, Claudio X. González había pedido “tomar nota” de simpatizantes de la llamada “Cuarta Transformación”.

Sheinbaum criticó severamente esa idea declarando: “¿Quién hace listas? El macartismo, el nazismo. Ellos son los que hacían listas. Esto es una posición fascista de la derecha”. Los críticos utilizaron sus propias palabras para señalar una presunta contradicción con lo expuesto por su gabinete en 2026.

El macartismo fue una práctica política desarrollada principalmente en Estados Unidos durante los primeros años de la década de 1950, en el contexto de la Guerra Fría, donde el país americano se realizó una intensa persecución política anticomunista. Fue el senador Joseph McCarthy quien lideró una “caza de brujas” en la que acusó a cientos de ciudadanos, diplomáticos, artistas y funcionarios públicos de ser espías o simpatizantes del comunismo, casi siempre sin presentar pruebas válidas.

McCarthy y sus aliados lanzaban listas de supuestos infiltrados comunistas en conferencias de prensa y comités del Congreso, forzando a los acusados a defenderse ante la opinión pública. Uno de los resultados de esta persecución fueron las llamadas ‘listas negras’, mediante las cuales diversas personas acusadas de simpatizar con el comunismo fueron vetadas de determinados espacios laborales.

Varias personalidades fueron marginadas profesionalmente como consecuencia de estas acusaciones: J. Robert Oppenheimer, Orson Welles, Charlie Chaplin y Albert Einstein.

El gobierno de México ya declaró que no se trata de listas de persecución y Sheinbaum reiteró que existe “la mayor libertad de expresión de la historia”. Sin embargo, es importante recalcar que la exhibición pública de comunicadores desde el poder institucional puede no solo amedrentar y estigmatizar, sino que puede promover un sistema de acoso contra voces disidentes, una dinámica similar a las listas negras del macartismo estadounidense.

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