SOMBRAS DEL TIEMPO / Calaveritas y Catrina: símbolos y libertad de expresión

Calaveritas y Catrina: símbolos

Fernando de Jesús

La Catrina y las calaveritas literarias forman parte de los elementos más representativos de las celebraciones del Día de Muertos en nuestro país. Sin embargo, su origen está lejos de ser únicamente una tradición festiva: ambas expresiones surgieron como herramientas de crítica y manifestación social contra los políticos, las clases privilegiadas y la opulencia.

El nombre original de La Catrina es “La Calavera Garbancera”, creación del caricaturista e ilustrador mexicano José Guadalupe Posada. Esta figura representaba, de manera irónica, a aquellas personas de sectores populares que buscaban aparentar pertenecer a la alta sociedad mediante la adopción de costumbres y vestimentas europeas, particularmente francesas.

GRABADO DE JOSÉ GUADALUPE POSADAS Y SU CATRINA GARBANCERA.

A estas personas se les denominaba despectivamente «garbanceras», pues renegaban de sus raíces y de su cultura con tal de imitar los estilos de vida de las clases acomodadas en Porfiriato.

La ilustración mostraba una calavera con un elegante sombrero de influencia francesa, pero sin cuerpo, lo que reforzaba la crítica de Posada: poco importaba pasar hambre o quedarse en los huesos, siempre y cuando se conservara una apariencia de lujo y distinción. De esta manera, el artista cuestionaba la hipocresía social y la obsesión por las apariencias.

Por otro lado, las calaveritas literarias tienen antecedentes en la época colonial, aunque fue durante el siglo XIX cuando adquirieron mayor popularidad. Estas composiciones, generalmente escritas en verso y difundidas en periódicos, utilizaban la sátira y el humor para criticar a políticos, funcionarios, burócratas y otras figuras públicas.

En ocasiones aparecían de manera anónima, lo que permitía a sus autores expresar opiniones incómodas para el poder. Durante el Porfiriato, algunas de estas publicaciones fueron objeto de censura y persecución, pues representaban una forma de cuestionamiento a las autoridades y al orden establecido.

Aunque hoy ambas expresiones son símbolos de nuestras celebraciones del Día de Muertos, también representan una parte importante de nuestra historia de resistencia cultural y libertad de expresión. Por ello, no debemos recordar a José Guadalupe Posada únicamente por su talento artístico, sino también por el legado crítico de su obra y su capacidad para cuestionar las desigualdades sociales de su época.

Al observar La Calavera Garbancera o escribir una calaverita literaria, debemos recordar que la libertad de expresión es un derecho que merece ser defendido. La sátira, la caricatura y la crítica social no son simples manifestaciones humorísticas: también son herramientas para señalar los abusos, cuestionar las decisiones del poder y hacer visibles las inconformidades de la sociedad.

Incluso aquellas iniciativas que hoy pueden parecer inviables o polémicas, como la llamada “Ley antimemes”, nos recuerdan la importancia de cuestionar estas propuestas gubernamentales que buscan eliminar los espacios para la crítica política. Ningún gobierno debería sentirse con la facultad de silenciar una opinión simplemente porque le resulta incómoda.

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