Por CARLOS CAMACHO
Cada día que pasa, hay más involucrados en el debate generado por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), con su iniciativa de convertir a Hidalgo en el octavo estado de la república en prohibir las corridas de toros. El hecho de llevar una consulta ciudadana hasta el 2027, lo convierte en un ingrediente más a la lucha política que se generará por las elecciones en puerta.
El próximo año, habrá comicios concurrentes, que incluyen la renovación de 17 gubernaturas, 500 diputaciones federales (300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional), la mayoría de los congresos locales y, más de mil 500 presidencias municipales.
En Hidalgo, participaremos en la elección de siete diputados federales, 30 diputados locales (18 de ellos de mayoría y el resto de representación proporcional), además de la renovación de los 84 ayuntamientos.
Sin duda, el de la tauromaquia, será uno de los temas que se incluirán en la disputa política, por no haberse decidido este año en el Congreso local y porque los diputados prefirieron endosar esa responsabilidad a la ciudadanía mediante una consulta popular.
La aparición de la actriz Kate del Castillo en un video pidiendo al gobierno de Hidalgo que prohíba las corridas de toros, como lo hizo antes en Jalisco, le dio la oportunidad al diputado local y presidente estatal del PRI, Marco Antonio Mendoza Bustamante, de considerarla “entrometida” por querer opinar de asuntos que, a su juicio, sólo competen a los hidalguenses.
El presidente de la junta de gobierno y líder de la bancada de Morena en la LXVI Legislatura local, Andrés Velázquez Vázquez, dijo que, efectivamente, la consulta se hará el próximo año. Primero habrá que esperar a que el Poder Judicial revise el dictamen aprobado por 20 de los 30 legisladores locales, para lo cual se le dio un plazo de 20 días.
De extenderse esta disputa en la que se han involucrado aficionados a la fiesta brava y aquellos que están contra el maltrato animal, el asunto indudablemente extenderá la confrontación entre partidos que se pronuncian a favor y en contra, y que se preparan ya para las elecciones del próximo año.
Será, pues, una más de las banderas políticas que enarbolarán los candidatos, particularmente en aquellos lugares donde la fiesta brava es tradición y donde sus habitantes han salido también a protestar contra su prohibición.

Por ejemplo, desde Tetepango se difundió en las redes sociales: Defender la tauromaquia, es defender la libertad de elegir cómo vivimos nuestras tradiciones. En Tetepango la fiesta local sólo cobra sentido a través de la bravura del toro en el ruedo.
Dice la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) que en Hidalgo se celebran al año alrededor de 500 festejos taurinos con la participación de unas 100 personas por evento, que generan, cada uno, ingresos por 800 mil pesos.
Mientras tanto, sigue la polémica con un tema que el diputado Avelino Tovar Iglesias, ha convertido en una de sus principales tareas legislativas. Veremos hasta dónde llega el asunto.


