Por Carlos Camacho
Apenas hoy se reportó el hallazgo de los cuerpos de dos personas sin vida, con huellas de violencia y envueltos en plástico, cerca de la carretera Calpulalpan-Apan, mientras que la joven Jocelyn “N” que apenas desapareció el 21 de septiembre, fue localizada sin vida, en una zona cercana a la carretera México-Tulancingo.
Estos son dos de los hechos más recientes, reportados por las autoridades encargadas de la seguridad pública en la entidad que, a pesar de eso, se apegan a los datos oficiales para sostener que Hidalgo se encuentra debajo de la media nacional en el nivel de índices de criminalidad.
Y mientras el gobierno presenta indicadores que pretenden hacernos sentir que la inseguridad es sólo una percepción ciudadana, opositores como el Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentan datos diferentes basados en la ENVIPE 2026, que nos dicen otra cosa.
Por ejemplo, el 61.3 por ciento de la población de 18 años y más se siente insegura; y en cuestión de seguridad, Hidalgo se ubica en el lugar 24. El acumulado de enero a agosto de homicidios dolosos, suma 149 y dos feminicidios.
Agosto cerró con 30 homicidios dolosos. Casi uno por día y fue el mes con el mayor registro del periodo enero-agosto.
Aunque, con cifras obtenidas del Secretariado Ejecutivo del Nacional de Seguridad Pública (SENSP), reporta 181 homicidios dolosos de enero a agosto. La extorsión reportó 150 casos y colocó a Hidalgo por debajo de la media nacional que ronda los 227 en el período enero-agosto.
Las autoridades de seguridad pública dicen que la incidencia delictiva en Hidalgo bajó, al pasar de 5,239 delitos cometidos en julio a 4,904 en agosto. La media nacional es de 5,363.
En este contexto, vale la pena resaltar la condena que se dictó a dos personas juzgadas por el delito de secuestro agravado, quienes deberán purgar una sentencia de 50 años de cárcel, luego de haber secuestrado en febrero a un comerciante en Progreso de Obregón. Un operativo policiaco, permitió su liberación y la captura de los plagiarios, quienes exigían 600 mil pesos de rescate.

Pero, por otro lado, la actividad de los denominados huachicoleros, no disminuye como tampoco la lucha de los cuerpos de seguridad que han destruido hasta ahora 13 túneles construidos para el robo de hidrocarburos de los ductos de Petróleos Mexicanos.
El más reciente ocurrió en la comunidad de Teocalco, en los límites de Tlaxcoapan y Tula de Allende, a unos pocos kilómetros de la refinería “Miguel Hidalgo”.
Eso sí, en todos los casos relacionados con el aseguramiento de centros de almacenamiento, túneles y equipo para la comisión de este delito, no hay personas detenidas.


