Autoridades federales informaron la desarticulación de una célula delictiva que operaba en la carretera Arco Norte, en límites de Hidalgo y Estado de México, a través de la captura de su líder Mario Iván “N” y once personas más, producto de siete cateos domiciliarios, cinco en la entidad primeramente mencionada.
Así lo dio a conocer el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, Omar García Harfuch, precisando que aseguraron 13 armas de fuego, dos mil litros de hidrocarburo, doce vehículos de pasajeros, cuatro unidades de carga, dos de ellas con productos robados, drogas e inhibidores de señal.
Explicó que derivado de labores de inteligencia policial por la alta incidencia de robo de transporte y trasiego de hidrocarburo que afecta directamente al Estado de México e Hidalgo, se establecieron mesas de trabajo con las organizaciones de transporte y cámaras empresariales, a fin de combatir y frenar el robo en las carreteras del centro el país.
Indicó que, con la coordinación de los gobiernos estatales, los agentes lograron desarticular un grupo delictivo asociado al delito de robo a autotransporte, tras una investigación de cinco meses derivada de denuncias de empresarios y operadores de tráileres por robos con violencia en carreteras.
Esta investigación de casi medio año, señaló Harfuch, forma parte del Resultado de la Estrategia Nacional para combatir el robo al autotransporte, en la cual participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), de la Fiscalía General de la República (FGR), Ejército y Marina.
El titular de la Secretaría indicó que con las denuncias se pudo identificar una gran incidencia delictiva en municipios mexiquenses colindantes con Hidalgo, “particularmente en carreteras donde se identificaron en los municipios con mayor incidencia delictiva entre estos dos estados siendo focos rojos: Tizayuca, (Tepojaco), Temascalapa y Zumpango”.
“Labores de inteligencia permitieron identificar la estructura criminal del grupo, su liderazgo y sus zonas de operación, con el objetivo de frenar un patrón delictivo que afectaba de manera directa a empresas, operadores y cadenas de suministro”, declaró.

La célula delictiva, realizaban vigilancias en las carreteras para poder cometer el robo, que a través de engaños lograban detener a los transportistas, a quienes después violentaron e incluso los convirtieron en víctimas de secuestro exprés.
Como resultado de la investigación y de la ejecución de órdenes de cateo en siete inmuebles de Hidalgo y EdoMex, se realizó la detención de doce personas, entre ellas Mario Iván “N”, identificado como el líder del grupo criminal.


