La obra canadiense “Los Hardings” regresa a CDMX para gritarnos: ¡Tú también formas parte!

La obra canadiense “Los Hardings” regresa

* Inspirada en el trágico descarrilamiento de un tren en Mégantic, Canadá, en 2013. Tres hombres con el mismo nombre unidos por una tragedia. ¿Quién es el responsable?

* Escrita por la canadiense Alexia Bürger, traducida por Humberto Pérez Mortera y dirigida por Sandra Félix.

Para que la historia comience se necesita que un tren se descarrile.

Todo comenzó cuando en 2013 apareció en la televisión, entre las imágenes de los escombros, el rostro de un conductor de un tren que acababa de incendiarse en el municipio de Mégantic, en Canadá.

Ese rostro se aferró a ella y con él, un sentimiento extraño de ser, en parte, responsable también de la serie de acontecimientos que habían ocasionado esa tragedia colectiva. Inspirada en el material documental, Alexia Bürger se cuestiona acerca del conformismo y la responsabilidad de los individuos frente al comportamiento del mundo.

¿Cuál es la responsabilidad social e individual ante un accidente? ¿Quién es el responsable cuando todo falla? ¿Quién responde ante el dolor causado por sistemas indiferentes? ¿Se defiende la justicia o sólo se juega con las reglas? ¿Podemos volver a colocarnos en el pasado y pensar que podemos prever las consecuencias que ahora vemos?

Los Hardings es un texto extraordinariamente potente en la traducción de Humberto Pérez Mortera, que coloca a ambos países, a pesar de sus diferencias geográficas, sociales y económicas, dentro de un mismo recipiente: todos vivimos acontecimientos trágicos.

No es exclusivo de nuestro país, ni de nuestro gobierno, ni de nuestros encargados que reciben dinero para evitar esas tragedias. El texto en su complejidad expone la fragilidad del ser humano y lo efímero de nuestro estar en el espacio/tiempo.

Nos confronta con la responsabilidad de nuestras decisiones personales y colectivas, las causas que van determinando nuestro andar y las normas y reglas que nos imponemos creando nuestra propia barrera. Este texto esta dedicado a todos los sobrevivientes de la tragedia de Mégantic, del mundo.

Son numerosas las desgracias acontecidas en nuestra sociedad por la ignorancia, el poco interés, la negligencia, y la ambición humana. Sin embargo, creemos que escuchando y observando una historia que parece ajena y distante, nos mira de frente y nos cuestiona: ¿cuál es tu postura?

Nos parece que en el México de ahora, se necesita el valor de responder. En palabras de la autora, Los Hardings resulta una conversación social, un texto políticamente comprometido desde lo íntimo, desde las aficiones y los miedos, pero también desde los afectos. Más allá de conmovernos ante los hechos o establecer una relación emotiva con los personajes, nos invita a abandonar nuestro cómodo lugar de alienamiento ante lo que podría ser un acontecimiento distante y, en su lugar, cuestionarnos sobre la responsabilidad colectiva ante los hechos que han sucedido, suceden en el ahora y, desgraciadamente, seguirán sucediendo.

No da una respuesta única al dilema sino, más bien, aspira a crear una toma de conciencia individual en cuyo centro esté la colectividad y el bien común. Todos los días tomamos decisiones que reflejan el valor que le damos a nuestra vida. Un conductor de trenes, un antropólogo investigador y un agente de seguros comparten el mismo nombre, y aparentemente no tienen nada en común; hasta el 6 de julio de 2013, cuando un tren se descarrila y hace arder una ciudad.

FOTOS: COMPAÑÍA TEATRAL

Entonces aparecen frente a nosotros los rieles que unen sus existencias. 

El elenco está compuesto por Gilberto Dávalos, Antón Araiza y, alternando funciones, Misha Arias de la Cantolla y Bernardo Benítez.

El equipo creativo lo conforman: en la dirección Sandra Félix; Antonio Saucedo en la escenografía; Roberto Paredes en la iluminación; Indira Aragón en el vestuario; y Gianni Ríos en el diseño sonoro.

Tendrá una temporada de viernes a domingo, del 13 de marzo al 12 de abril del 2026, en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.

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