Por Melchisedech D. Angulo Torres/ Politólogo
Cada 21 de diciembre, la comunidad de Santo Tomás Chautla reafirma su compromiso con la historia y la fe al celebrar su tradicional fiesta patronal en honor a Santo Tomás Apóstol. Esta festividad, consolidada desde el periodo colonial tardío, no solo representa un acto de devoción religiosa, sino que se erige como el principal motor de cohesión social y orgullo identitario para sus habitantes. El gobierno local y las autoridades eclesiásticas trabajan de la mano para preservar este patrimonio que, originado en el siglo XVI bajo la influencia franciscana, continúa siendo un referente cultural en el estado de Puebla.
El corazón de la celebración late en el templo parroquial, una joya arquitectónica de sobriedad franciscana que atestigua los procesos de evangelización y reorganización social de la Nueva España. Desde su fundación, este recinto ha sido el punto de encuentro donde se fusionan las raíces prehispánicas de la región con la tradición católica, creando un sincretismo único que define la esencia del centro de México.
La administración actual reconoce en estos espacios históricos la base de nuestra estabilidad social, fomentando el respeto por los rituales que han dado forma a la comunidad por más de cuatro siglos.
La estructura organizativa de la fiesta es un ejemplo de participación ciudadana y orden comunitario, donde las mayordomías y comités de festejos coordinan los esfuerzos de meses de preparación. Durante la jornada solemne, la misa y la posterior procesión del santo patrono por las calles principales demuestran una fe inquebrantable que une a familias enteras. El apoyo institucional a estas organizaciones civiles garantiza que las tradiciones se mantengan vivas, proporcionando el marco de seguridad y logística necesario para que la fe se manifieste en un ambiente de paz y armonía.
Más allá del ámbito litúrgico, la festividad se distingue por un despliegue de arte popular y folclor que atrae a miles de visitantes, dinamizando la economía regional. Las alfombras de aserrín pintado y las portadas florales que adornan el templo son testimonios del talento artesanal de nuestra gente. Asimismo, las danzas tradicionales de “Huehues” y la música de banda de viento llenan el aire de júbilo, recordando que la cultura es un derecho vivo que el Estado promueve como eje de desarrollo y esparcimiento sano para todas las edades. La gastronomía poblana desempeña un papel fundamental en este encuentro, donde el mole, los tamales y el pan de fiesta se convierten en símbolos de reciprocidad y hospitalidad. Estos banquetes comunitarios no solo alimentan a los residentes, sino que también reciben con los brazos abiertos a los migrantes que regresan a su tierra para renovar sus lazos de pertenencia.

La festividad funciona así como un puente generacional y geográfico, asegurando que, sin importar la distancia, la identidad de Santo Tomás Chautla permanezca intacta y fortalecida.
En conclusión, la fiesta patronal de Santo Tomás Chautla es una muestra fehaciente de cómo la tradición y la modernidad pueden convivir bajo una visión de progreso respetuosa de su pasado. Al proteger estas manifestaciones, se garantiza la continuidad de un legado que es pilar de la estabilidad social y la riqueza cultural de la nación. Esta administración reafirma su compromiso de seguir impulsando estas celebraciones, que son el reflejo de un pueblo unido, trabajador y profundamente orgulloso de sus raíces coloniales y su vibrante presente.
@_Melchisedech


