Personas adultas mayores usuarias del transporte público en Pachuca y su zona de municipios conurbados, señalaron que algunos operadores no están aplicando el descuento correspondiente al presentar la credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), situación que ha generado molestia.
Los inconformes explicaron que utilizan este sistema porque con el descuento del Inapam, cada viaje les cuesta seis pesos, lo que representa un ahorro ya que el transporte colectivo tiene costo es de 12 pesos.
Sin embargo, uno de los quejosos refirió que las unidades tardan demasiado en pasar, y que la mayoría de las veces tiene que viajar de pie debido a que van llenas.

Explicó que, anteriormente a los adultos mayores se les permitía ocupar los asientos de la zona exclusiva para mujeres, cuando no había espacio disponible, situación que cambió para evitar casos de acoso.
Además, explicó que subir y bajar de las unidades representa un riesgo para las personas de su edad, debido a los escalones y pidió que con la próxima renovación de las estaciones del Tuzobús, se instalen bancas para quienes esperan el servicio.
La credencial del Inapam es un documento que brinda diversos beneficios a las personas mayores de 60 años, como descuentos en transporte local y foráneo.
El esquema tarifario establece que hasta dos adultos mayores o personas con discapacidad por unidad pueden acceder a la tarifa preferencial, pero esto no debería traducirse en un trato incómodo o poco respetuoso para quienes presenten su credencial.
Concesionarios y operadores que no respeten esta disposición pueden recibir multas de más de siete mil 600 pesos.
En ese sentido, los conductores reconocen que el descuento del 50 por ciento para personas con credencial del Inapam representa una merma para ellos, debido a que los concesionarios les exigen entregar completa la cuenta diaria, más aparte deben llenar el tanque de gasolina y su ingreso propio.

Incluso señalan que, cuando trasladan a varios adultos mayores durante una jornada, son los propios operadores quienes terminan absorbiendo la diferencia al no cubrir la cuenta.
El reclamo puede ser entendible desde la perspectiva laboral de los choferes, pero resulta difícil aceptar que el pasajero termine siendo el responsable de resolver un problema que corresponde a los concesionarios y, sobre todo, a la autoridad reguladora, se dijo.


