La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados analiza aumentar impuestos a la cerveza y otras bebidas alcohólicas, así como cobrar un nuevo gravamen a alimentos y productos procesados que tengan exceso de sodio, como son las sopas instantáneas o ramen japonés.
Durante la presentación de las conclusiones del grupo de trabajo sobre el tratamiento fiscal a la producción de destilados y otras bebidas alcohólicas, la diputada petista Vanessa López Carrillo, señaló que la propuesta busca corregir las diferencias existentes en la contribución fiscal de los distintos segmentos del mercado.
En su exposición, la legisladora sostuvo que la cerveza concentra la mayor parte del mercado de bebidas alcohólicas en México, por lo que el incremento recaería principalmente en este producto.
“¿Por qué planteamos que el incremento recaiga en la cerveza? Porque concentra más del 94% del mercado, porque ha mantenido una trayectoria de crecimiento y porque cuenta con una escala y una capacidad económica considerablemente mayor”, destacó.
De acuerdo con las cifras expuestas, la cerveza representa 93.1 por ciento del volumen de bebidas alcohólicas comercializadas en el país y aporta 63.3 por ciento de la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

En contraste, los destilados representan 6.3 por ciento del volumen y aportan 33.3 por ciento del impuesto, mientras que el vino concentra 0.6 por ciento del volumen y contribuye con 3.5 por ciento de la recaudación.
Explicó que la propuesta implicaría un aumento estimado de entre 60 centavos y un peso por cerveza, dependiendo del precio y la presentación.
Y, destacó que, este ajuste permitiría obtener, según los escenarios analizados por el grupo de trabajo, alrededor de 6 mil 500 millones de pesos adicionales.


