En un giro a la crisis política de la entidad, Rubén Rocha Moya anunció que se separa de manera indefinida del cargo de gobernador de Sinaloa, presentando una carta formal ante el Congreso del Estado.
La decisión se da tras la controversia, el rechazo institucional y la presión política generada por su efímero retorno a las funciones ejecutivas.
Nueva solicitud de licencia: A través de sus redes sociales, Rocha Moya compartió el documento entregado al Congreso local con el mensaje: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.
Reacción y deslindes: Su intento de reincorporación desató criticas inmediatas y deslindes por parte de liderazgos de Morena y de la presidencia de la República, reafirmando la autonomía del Ejecutivo y la exigencia de no utilizar el fuero para evadir investigaciones.

Contexto legal: El mandatario se encuentra bajo escrutinio público desde que el Departamento de Justicia de EE. UU. formuló señalamientos por presuntas vinculaciones con grupos del crimen organizado en la región.
Siguiente paso: Corresponderá a la Diputación Permanente y al Pleno del Congreso de Sinaloa procesar la solicitud para formalizar la licencia e iniciar el procedimiento de designación de un gobernador interino.

