*En el primer día del VIII Congreso Nacional de Filosofía, investigadores, juristas, filósofos, científicos y especialistas, analizan el concepto de libertad desde distintas perspectivas, en un contexto marcado por el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes
Ciudad de México, 24 de julio. – La inteligencia artificial, la libertad humana y los límites éticos del desarrollo tecnológico, dominaron el primer día de actividades del VIII Congreso Nacional de Filosofía, donde académicos y especialistas de distintas disciplinas coincidieron en que el avance tecnológico representa una oportunidad, pero también un desafío para preservar la capacidad de reflexión, decisión y responsabilidad de las personas.
En el encuentro, organizado por la Federación Nacional de Filósofos (FENAFIL), que preside el doctor Nicolás Eduardo Anette Fraire, se expusieron diversos temas bajo el lema “Persona Humana y Libertad: Ordo in Libertate”.
Reúne durante dos días a investigadores, juristas, filósofos, científicos y especialistas, que analizan el concepto de libertad desde distintas perspectivas, en un contexto marcado por el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.
Uno de los temas que concentró mayor atención fue el uso de la inteligencia artificial y su impacto sobre la libertad humana.
La doctora Raquel Adela Boucher Guzmán de Arcos, sostuvo que la inteligencia artificial debe permanecer subordinada a la inteligencia y la voluntad de las personas, pues advirtió que actualmente existe una tendencia a utilizarla como sustituto del razonamiento humano.
“La inteligencia artificial tiene que ser una herramienta, no un reemplazo del entendimiento humano”, expuso durante su conferencia, en la que planteó que el verdadero riesgo consiste en delegar la capacidad de pensar, argumentar y tomar decisiones a sistemas automatizados.
Desde su perspectiva, el desarrollo tecnológico debe evaluarse siempre a partir de la naturaleza humana, la ética y la filosofía práctica.
En otra de las conferencias centrales, el rector del Instituto de Especialización para Ejecutivos, Salvador Leaños Flores, analizó los “Tres dilemas sobre la libertad”, donde cuestionó la idea de que ser libre significa hacer cualquier cosa sin límites.
El académico explicó que la libertad implica actuar racionalmente y asumir responsabilidad sobre las decisiones propias, diferenciándola tanto del determinismo como del libertinaje. También advirtió que la actual crisis social responde, en parte, a una pérdida de referentes éticos y a una creciente orientación hacia el individualismo, el pragmatismo y la búsqueda exclusiva del éxito material.
La relación entre tecnología y dignidad humana también fue abordada por la doctora Silvia Irene Adame Rodríguez, especialista en bioética y tecnologías aplicadas.
Durante su exposición propuso establecer criterios bioéticos para evaluar los efectos de las nuevas tecnologías sobre las personas, particularmente en función de la edad y el desarrollo humano.
La investigadora sostuvo que herramientas como la realidad virtual, la realidad aumentada y otros desarrollos tecnológicos, requieren evaluaciones más rigurosas sobre sus posibles efectos físicos, cognitivos y emocionales, además de una mejor información para que los usuarios puedan tomar decisiones libres y responsables.
En tanto que el doctor Daniel Ochoa Amavizca, planteó que existe una falsa oposición entre la libertad y la ley natural.
En su ponencia sostuvo que la libertad no consiste únicamente en hacer lo que cada persona desea, sino en actuar racionalmente orientándose hacia bienes fundamentales como la verdad, justicia, responsabilidad y bien común.

Desde esa perspectiva, afirmó que una sociedad libre requiere instituciones justas, normas racionales y ciudadanos capaces de ejercer virtudes cívicas.
Durante la primera jornada del VIII Congreso Nacional de Filosofía, también se destacó que el desarrollo científico y tecnológico continuará avanzando, por lo que el reto consiste en construir marcos éticos, educativos y jurídicos que permitan aprovechar sus beneficios sin debilitar la autonomía intelectual de las personas.
El VIII Congreso Nacional de Filosofía concluirá mañana, sábado, con nuevas conferencias sobre educación, derecho, universidad, subjetividad y libertad, en un esfuerzo por fortalecer el debate filosófico frente a los desafíos que plantea la transformación tecnológica de la sociedad.


