*Como visitantes vencieron 1-2 a las Chivas
* Tuzos o Pumas serán sus rivales
CONSTANCIO CORTÉS
GUADALAJARA, JAL. – Con un global de 3-4, los cementeros de Cruz Azul vencieron a las Chivas Rayadas del Guadalajara, en partido de “vuelta” celebrado en el estadio “Jalisco”, de Guadalajara, y se convirtieron en el primer finalista esperando rival que saldrá entre Tuzos y Pumas este domingo por la noche, en Ciudad Universitaria.
Era la última campanada y los protagonistas lo sabían, por ello, tapatios y capitalinos no esperaron más y se fueron al ataque; los cementeros anotaron primero, Jeremy Márquez a los 4 minutos silenció al Jalisco, pero poco les duró el gusto, porque Omar Govea, desde fuera del área con un sorprendente derechazo emparejó el marcador a los siete minutos, y el partido comenzó de nuevo.
Tanto cementeros como tapatíos no se guardaron nada, el rebaño un tanto precavido pero apoyado por sus seguidores, sabía que con el empate estaban del otro lado, pero la marea azul los hizo “ponerse las pilas” y aplicarse, porque el equipo capitalino salió a buscar la final para disputar y un campeonato que hace tiempo buscan.
Los minutos transcurrían y Cruz Azul tuvo tres enormes oportunidades de ponerse al frente en el marcador, pero la figura del novato Óscar Whalley se agigantó y su arco ya no fue vulnerado, pero la batalla en medio campo continuaba férrea en el primer tiempo y el empate a uno prevalecía.
CRUZ AZUL SENTENCIÓ
Antes de cumplir el primer minuto del segundo tiempo, Rotondi tuvo un remate de cabeza en el área chica e increíblemente lo tiró por la línea de meta cuando era más fácil meterla que fallarla.

Pero los azules eran quien más atacaban y un golpe de suerte para ellos les dio el gol de la ventaja 1-2. Palavecino recibió fuera del área, disparó al arco pero Campillo en labor defensiva desvió el balón cambiándole la trayectoria a su arquero, para asimilar el gol de la ventaja capitalina a los 66 minutos.
El rebaño herido se fue con todo en busca del empate, pero la defensiva azul se sublimó y eliminó cualquier peligro sobre su meta hasta el silbatazo final; y van a la gran final.

