LA COLUMNA DE Carlos Camacho
Es poco probable que la desafiliación de Segio Hernández Hernández, como militante del Partido Nueva Alianza Hidalgo (Panalh), provoque una desbandada y tampoco afectará la labor que realiza su sucesora en la presidencia estatal del partido de los “profes”, Juana María Márquez Parrazales; ahora, sus nuevos derroteros estarán en la sección 15 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que en julio próximo deberá renovar su comité seccional.
El mismo Hernández Hernández, confió a este espacio que su tarea inmediata no será en un partido político, sino que se enfocará en el proceso de renovación del comité ejecutivo de la sección 15 del SNTE y que, de acuerdo con el calendario del propio organismo, deberá ocurrir en julio próximo.
Es muy probable, sin embargo, que el actual secretario general, Said Vargas Sáenz, intente extender su gestión, como ocurrió con su antecesor, Luís Enrique Morales Acosta, quien aprovechó tiempos de pandemia para postergar su mandato que concluyó en julio del 2022, cuando su candidato Juan José Luna, fue derrotado por Said Vargas Sáenz, candidato impulsado por los ex secretarios generales del SNTE, Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo y Sergio Hernández Hernández.
La férrea amistad construida por Sinuhé, -Sergio y Said, con el paso del tiempo se diluyó, debido a la ambición de poder de Vargas Sáenz, quien meses después de asumir el cargo, comenzó a anular y despojar de sus cargos a quienes fueron propuestos por Sergio Hernández y Francisco Sinuhé Ramírez, para ocupar parte de las 54 carteras que conforman el comité seccional.
La ruptura continuó y provocó la renuncia de Sergio Hernández a la presidencia del Panalh, en octubre del 2025, a pesar de que el actopense asumió el cargo en marzo del 2021 y concluiría hasta marzo del 2028.
Said Vargas, decidió no permitir injerencia de sus ex amigos en las decisiones al interior del sindicato y este año aprovechó la celebración de los juegos magisteriales, para recorrer el estado con el afán de presumir unidad y fuerza al interior del magisterio, con él como único líder.
Solo que, en el camino, el originario de Molango, ha provocado enojo de la base magisterial y el rechazo a su modo de hacer sindicalismo sin resultados tangibles en beneficio de sus representados.

Y en la base lo saben y sólo esperan a que vengan los tiempos de relevos para cobrarle la afrenta al mismo que en el 2022 le depositaron su confianza y lo convirtieron en el primer secretario general, que ganó una elección abierta, con el voto libre, directo y secreto de unos 29 mil trabajadores de la educación.
En la dirigencia nacional, su secretario general, el senador Alfonso Cepeda Salas, no olvida la traición y la rebelión que provocó que no prosperara la propuesta del entonces dirigente seccional, Luís Enrique Morales Acosta, como había sugerido el dirigente nacional.
Los locales (Sergio, Sinuhé y Said) se fueron por la libre, lograron su objetivo, pero provocaron el enojo del dirigente nacional quien ahora impulsa en tareas de partido a la diputada federal, Mirna Rubio Sánchez, y que tampoco tarda en deslindarse de quienes antes la consideraban parte fundamental de su equipo y ahora le han dado la espalda.


