El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que se desarticuló poderosa red de huachi-gas, tras operativos coordinados en Estado de México, Hidalgo, Chihuahua y Ciudad de México, logrando detener a 14 personas vinculadas al robo de hidrocarburos y lavado de dinero.
En conferencia de prensa acompañado por el fiscal especial en Investigación de Asuntos Relevantes, Ulises Lara López, se detalló que la organización operaba bajo un esquema integral, que incluía la extracción ilegal de combustible, su traslado, almacenamiento y posterior venta mediante una red de empresas fachada que les permitía blanquear el dinero.
Dar con ellos derivo de trabajos de inteligencia e investigación, para desmantelar una de las más importantes redes delictivas del mercado ilícito de combustibles en el país. Esta célula delictiva dedicada al robo y comercialización de hidrocarburo, operaba en los municipios de Jiquipilco, Polotitlán, Tepeji del Río, Apaxco, Tula de Allende, Atotonilco de Tula y Cuautitlán Izcalli.
En total, durante los cateos realizados en 20 inmuebles, 10 ubicados en el Estado de México y 10 en Hidalgo, aseguraron 150 mil litros de Gas LP, 61 pipas y 20 tanques de almacenamiento, tres armas de fuego, 86 cartuchos, dosis de cocaína, dinero en efectivo, 55 autotanques, 11 tractocamiones, 10 camionetas, 12 vehículos, tres motocicletas, 1 cuatrimoto, equipos de telefonía, de cómputo y dispositivos de almacenamiento de información.
También se clausuró una toma clandestina ubicada en la localidad de Santa Ana Atzcapotzaltongo, municipio de Tepeji del Río de Ocampo, Hidalgo.
Entre los detenidos destaca Mauricio “N”, alias “El Burras”, identificado como líder de la organización, quien coordinaba las operaciones logísticas y mantenía vínculos con otros mandos regionales.
También fueron capturados los integrantes de la estructura criminal: Mauricio “N”, alias “Pepón”: operador logístico y financiero, Jorge “N”: dueño y administrador de gaseras utilizadas para lavado de dinero.
Joaquín Arturo “N”, alias “Coquis”: mando logístico y operador financiero; Julio César “N”: encargado de enviar pipas a puntos de sustracción; Julio César “N”, alias “Pingüino”: operador de extracción de hidrocarburo; y, Lorenzo Javier “N”: dueño de gasera y responsable de facturación del combustible robado.

Las investigaciones, que se extendieron por siete meses, permitieron ejecutar acciones simultáneas en distintas entidades del país, con participación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Fiscalía General de la República (FGR), Marina, Guardia Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia.
De acuerdo con las autoridades, la red utilizaba al menos diez empresas gaseras para encubrir el almacenamiento y comercialización de hidrocarburo robado, además de recurrir a prestanombres y mecanismos financieros para ocultar el origen de los recursos.
El combustible era extraído principalmente mediante tomas clandestinas en ductos de Pemex, para después ser trasladado a predios utilizados como centros de resguardo y distribución.
Posteriormente lo introducían al mercado formal a través de estaciones y centros de carburación, lo que permitía el blanqueo de las ganancias ilícitas.


