Ayala, Morelos, 10 de abril de 2026.- En el 107 aniversario luctuoso del general revolucionario, Emiliano Zapata, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que sus ideales de justicia social siguen vivos en la vida pública de México.
En ese sentido subrayó que en los recientes siete años, el gobierno federal ha entregado más de 60 mil hectáreas de tierras comunales a propietarios originarios.
“Zapata está en el corazón del pueblo de México. Hoy después de tantos años de su asesinato, su legado sigue vivo. Vive en cada comunidad que defiende su territorio frente a la adversidad; vive en cada campesino y campesina que trabaja la tierra con orgullo, con esfuerzo, con dignidad”.

“Vive en cada mexicana y mexicano que se niega a aceptar la injusticia como destino. Vive también en la conciencia de un país que ha aprendido a lo largo de su historia que la transformación verdadera solo es posible cuando el pueblo se organiza, cuando el pueblo participa, cuando el pueblo decide”, anunció.
Desde la exhacienda de Chinameca, en Ayala, Morelos, la jefa del Ejecutivo federal resaltó que el zapatismo también se construyó con mujeres, por ello, en el evento se entregaron certificados a propietarias de tierras, así como reconocimientos a presidentas de Comisariados Ejidales y Comunales, en honor a su esfuerzo, sus derechos e historia. Señaló que, honrar el legado de Zapata también significa impulsar cambios que fortalezcan la vida democrática y eliminen los privilegios, por ello, celebró la aprobación de reformas como el Plan B, que no permite la reelección ni el nepotismo, que reduce el presupuesto de los congresos estatales y del Senado.

Así como también reduce el número de regidores en las presidencias municipales, elimina las pensiones doradas de servidores públicos, disminuye salarios y elimina bonos y seguros de gastos médicos mayores a consejeros electorales y magistrados electorales.
Previo al evento, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la inauguración del Museo de las Mujeres Zapatistas. Además, realizó una Guardia de Honor junto al nieto de Emiliano Zapata, Isaías Manuel René Manrique Zapata, y colocó una ofrenda floral en el monumento al Caudillo del Sur.


